Discursos gráficos: artistas y grupos de producción gráfica entre 1960 y 1990.
MARÍN, Matilde El artista grabador es en sí mismo un investigador incansable y apasionado; esto sucede desde tiempos lejanos y esta es la cualidad y el motor del grabado, que ha desencadenado permanentemente una multitud de posiciones y proposiciones a lo largo de su historia. La producción gráfica masiva tuvo desde tiempos históricos grandes seguidores entre los artistas, un ejemplo fue Durero que utilizó ediciones de sus estampas para imponer su estilo en muchos países europeos. También históricamente al grabado se le asignó un papel importante por testimoniar y documentar la actividad artística, y acompañó muchas veces la producción de pintores, dibujantes y escultores destacados. Pero esta función específicamente “reproductiva” atribuida a este medio, lo ubicó en un lugar secundario, fuera de lo que era considerado “arte”. A partir de los años 60, esta situación empieza a modificarse y el grabado adquiere nuevamente importancia dentro de un número cada vez mayor de nuevas prácticas artísticas. A lo largo del siglo XX, los procesos tradicionales de impresión llevaron a los artistas grabadores a relacionarse con nuevos materiales, técnicas y recursos, como así también a contar con la capacidad inusual de mostrar a través de las bienales su obra gráfica original en múltiples lugares al mismo tiempo. Joseph Beuys describió al grabado como “una especie de accesorio para la memoria y una antena que está parada en algún lugar con la que estás en contacto”. MARÍN, Matilde. Discursos gráficos: artistas y grupos de producción gráfica entre 1960 y 1990. 1a ed. Buenos Aires, Fundación OSDE, 2012. 64 p.; 22x15 cm. ISBN 978-987-9358-71-9 Puedes descargar el catálogo completo del siguiente link. MARÍN, Matilde. Discursos gráficos: artistas y grupos de producción gráfica entre 1960 y 1990. 1a ed. Buenos Aires, Fundación OSDE, 2012.
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